martes, 2 de junio de 2015

Una odisea TICtánica.

Llevo tiempo con ganas de escribir cuatro cosas sobre las TIC y la administración pública. Algo basado en mi propia experiencia, en la que estoy sufriendo en estos momentos.

Con el último cambio de gobierno, con cambio de color político incluido, se estableció una nueva política TIC, se supone que para un mayor impulso.

No voy a ir de listo, y realizar una crítica fundada en la lectura y análisis de los pliegos de los numerosos lotes que conformaron el nuevo cuerpo contractual en materia TIC, por que no lo leí, por desinterés (mal hecho) y por incapacidad comprensiva, que deriva en cierto modo del desinterés, puesto que mi formación tecnológica, básicamente autodidacta, da para lo que da. Nota: intentar ahora conseguir esa información por los canales públicos que debieran, es harto complicada, por no decir imposible, lo busqué pero no lo encontré.

miércoles, 4 de febrero de 2015

Contra natura.

Tengo esto bastante abandonado, hace un año que no escribo nada, pero se debe a que el nivel de trabajo es tan bajo que no da ni para sorpresas. Cosas de presupuestos de supervivencia.
En esta ocasión vengo a reflexionar sobre otra de las decisiones sin sentido que se toman a la hora de controlar la asistencia, que no el rendimiento, al lugar de trabajo. Es la obligación de recuperar el tiempo utilizado en visitas médicas cuando se haga fuera del horario de permanencia obligatoria, de 9 a 14 horas.

jueves, 20 de febrero de 2014

¿Carrera de obstáculos o campo de minas?

Ya sé que más que un blog, esto parece el muro de las lamentaciones, y que parezco más un creyente dando cabezazos que alguien que intenta remover las rígidas estructuras y los hábitos milenarios, pero cuando te encuentras con según que comentarios, toda tu capacidad de intentar mejorar las cosas se ve mermada de nuevo.
Desde el último cambio en la Intervención, estamos padeciendo los caprichos del nuevo Interventor al que estamos asignados. 
Ya sabemos que la vida de los pequeños organismos autónomos no es fácil y como son obviados por los departamentos de los que dependen.
La última batalla que estoy librando es por como gestionar las convocatorias de las mesas de contratación de los procedimientos abiertos. 
Intento que la ubicación en el calendario de dichas mesas sea lo más operativa para todo el mundo. Siempre que puedo, me pongo en contacto con los miembros de la mesa para concretar un calendario. Así de esta manera, incluyo en el anuncio los días en que finaliza el plazo de ofertas y en el que se realiza el acto público de apertura de ofertas.

jueves, 9 de enero de 2014

A la deriva.

Cuando haces algo mal desde el principio, la lógica determina, casi absolutamente, que tiene que acabar mal.
Por mucho que se vista la mona de seda, mona se queda. Por mucho que quieras buscarle forma de un contrato a una subvención, no deja de ser una subvención. Así que en la búsqueda de talla, hechuras y vestido, nos quedamos como el emperador y su nuevo traje, desnudos, o sea con un procedimiento desierto. Uno de los licitadores esperaba presentarse y cobrar, y claro si tienes que darle forma al contrato, hay alguna que otra obligación a cumplir, para poder justificar el dispendio económico. Y, si la obligación supone una carga económica para el licitador, pues como que ya no le interesa.

jueves, 26 de septiembre de 2013

Nueve meses.

En ningún caso es una relación a un parto, es lo que llevamos de año y aprovecho para hacer un pequeño balance de lo que ha sido la contratación allá donde trabajo.
Aunque no es un parto, este tiempo no ha estado exento de dificultades, precauciones y sustos que conlleva la gestación de un niño.
Primero voy a realizar un pequeño resumen de la actividad contractual de mi administración, un pequeño organismo autónomo y de como han ido las cosas, sin nombres, ni apellidos, intentando quedar difuminado en el océano digital, pero dejando impronta de la desazón que provoca la realidad y viendo el horizonte (digital) que ya va asomando.

jueves, 4 de julio de 2013

Los clanes generacionales

Ya me gustaría escribir sobre algo positivo, motivador, esperanzador sobre el organismo en el que trabajo, pero es casi imposible.
Como observador pasivo, me acabo de encontrar con otro obstáculo que evita el progreso y que avancemos hacia una administración más moderna, apoyada en las tecnologías de la información (de forma inteligente y no por saturación) y que facilite la gestión de los procesos y procedimientos. Igual no es un nuevo obstáculo y es una nueva definición de la resistencia al cambio, pero que incluye un carácter generacional y reduccionista.

martes, 4 de junio de 2013

Conciencias transparentes.

A vueltas con la transparencia, cuestión que está de moda, en el candelero, puesto que está en marcha un texto legislativo para intentar arrojar un poco de luz sobre los subsótanos de la administración, y muy especialmente, en la contratación pública.
En mi caso, la transparencia llega en forma de una sesión informativa de mi administración, en la que se nos convoca para una explicación sobre cambios efectuados en la aplicación para la introducción de la información requerida por el registro público de contratos. 
La relación entre transparencia y el registro es que este ha sido elegido el instrumento, por parte del gobierno, mediante un organismo ad hoc de control de la contratación pública dependiente directamente del presidente.
La introducción de la sesión la realiza la cabeza visible de este organismo y en toda la locución, la palabra transparencia recorre el salón de actos como una arenga antes de saltar de la trinchera, bayoneta calada, hacia el fragor de la batalla.
Mi reacción, casi me da un ataque de risa. No por el loable esfuerzo de intentar ser transparente, si no por el medio utilizado para materializar esa transparencia: el registro público de contratos.