Mostrando entradas con la etiqueta políticos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta políticos. Mostrar todas las entradas

jueves, 19 de noviembre de 2015

Barbaridades de hace unos años.

Con todo el jaleo montado con los comisionistas en la contratación pública, los públicos (políticos), principalmente, he estado rumiando sobre las declaraciones de los implicados o salpicados sobre las acusaciones hacia ellos vertidas y los argumentos esgrimidos contra estas y poner cuatro líneas por aquí.

Uno de ellos, el principal o, quizás, el único ha sido el de la impecabilidad en la tramitación de los contratos. Mi primera reacción fue una media sonrisa recordando mis inicios en el "gremio" (que poco me gusta esta palabra) de la contratación pública, como un simple auxiliar administrativo.

No sé si esa palabra, la impecabilidad, tiene el mismo significado para quien la pronunció y para mí, pero me temo que no. Eso me hizo echar la vista a diez, doce años atrás.

viernes, 18 de mayo de 2012

La administración del Govern dels Millors o la administración de los carnets.

Esta entrada es cortita, por que no tiene mucho que desarrollar, pero por el contrario es como las pastillas de caldo, en muy poco se concentra mucho.
El tema es que me acabo de enterar que una ex-jefa mía acaba de ser nombrada subdirectora general, en funciones (esto evita que se publique en diarios oficiales) en la administración del President que dijo que tendría el Govern dels Millors. Bueno, en principio, felicitarla por su ascenso, pero una vez felicitada empiezan las contradicciones y el aroma a que todo sigue igual, a que no ha cambiado nada y que nada cambiará.
Por qué digo esto. Básicamente, por que la persona promocionada no tiene formación ni conocimientos sobre las competencias que tiene atribuida dicha subdirección general (recursos humanos, organización, riesgos laborales), lo sé por que compartimos penas y sufrimientos durante unos años en la contratación administrativa. Bueno, pero eso, podría pensar cualquiera, no es impedimento si es una persona trabajadora, con ganas de aprender, honesta y comprometida, pues sí, es comprometida, pero con una filiación política, que casualmente es la que domina políticamente el departamento en el cual ejerce de subdirectora.
Visto lo visto, no me extraña que la Administración vaya como va y que el ciudadano y administrado piense lo que piense sobre los funcionarios.

martes, 22 de noviembre de 2011

Gris de campaña.

Copiando el título, de forma obscena y sin ningún miramiento, de una novela de Philip Kerr, la campaña electoral ha sido como el título que identifica la novela en cuestión, gris. Gris por que es el color de España, por mucho sol que haya, España es un estado gris, mediocre. Excepciones a la mediocridad, las hay, pero no dejan de ser excepciones. Ves a los políticos que han publicitado los medios de comunicación, sí publicitado, por que mientras la Junta Electoral Central determine que la información política en campaña electoral ha de seguir la correlación de la representación institucional, lo que se hace es publicitar y no informar. Los protagonistas de la campaña son políticos del pasado, a los cuales, no se les puede negar experiencia política (o la política como profesión), pero que eran elementos grises de segundo plano de una política, que a día de hoy, es historia. Los cambios en la sociedad y en el mundo no han sido asimilados por personas que son hijos políticos de la transición. La constatación de lo grises que son los políticos que se repartieron los votos el día 20 de noviembre, fue la demostración de la ¿euforia? que destilaba el candidato ganador desde el balcón de su imperio. Gris, soso, perdido, superado por unas masas ansiosas que tomar el poder y arrasar con lo hecho hasta ahora, sea bueno o malo. El futuro también es gris de campaña, no por las perspectivas económicas, que son la dura realidad desde hace 3 años, sino por ese revanchismo que se ha instalado en ciertas instancias mediáticas, que piden a gritos y sin pensarlo un solo segundo, política de tierra quemada y dejar en un páramo todo lo hecho durante ocho años, que no ha sido mucho y todo con un significado político más que económico. Es gris por que ahora se quiere hacer de la política un balance de cuentas, y la política es más que déficit, deuda, bonos, es dotar a una sociedad de unos contenidos que abarcan desde una forma de pensar hasta una manera de hacer, más allá de esperar a que un señor sentado en su sillón de piel de vaca de los Andes, decida a que prestar su dinero a un estado es más rentable que comprar las acciones de una petrolera. Todo es tan gris, que tengo la sensación de que estas palabras son grises y mediocres. ¿Volverá la policía a ser gris?

miércoles, 2 de noviembre de 2011

20-N ¿20 necios?

No sé si son 20 necios los que nos gobiernen, pero está claro que los dos, bueno dos, que se van a jugar la pensión vitalicia, el coche oficial de por vida, junto con sus guardaespaldas y secretaria/s, son uno que reniega de sus orígenes, castellanizando su apellido y otro que está más cerca de la edad de jubilación que de la de plena capacidad. Veamos lo que dice la RAE sobre los necios: necio, cia. (Del lat. nescĭus). 1. adj. Ignorante y que no sabe lo que podía o debía saber. U. t. c. s. 2. adj. Imprudente o falto de razón. U. t. c. s. 3. adj. Terco y porfiado en lo que hace o dice. U. t. c. s. 4. adj. Dicho de una cosa: Ejecutada con ignorancia, imprudencia o presunción. Creo que es bastante aplicable a los dos sujetos, uno de los cuales, llevará formalmente, la representación del gobierno. Sí, formalmente. El gobierno real está más allá de los Pirineos, entre el Rhin y el Hudson, entre Angela y los "MERCADOS". Viendo lo que dicen, lo que despotrican y sus actos pasados, es para quedarse en casa y que otros llenen de papel reciclable los contenedores de metacrilato, llamarlos urnas es un insulto. Pero echando la vista atrás y viendo los sacrificios de otros para tener la vida que tenemos, iremos y meteremos un sobre, en blanco, vacío. El simbolismo es máximo. Sobre blanco se puede escribir el futuro, el vacío se puede llenar de esperanza. El problema es la cantidad de sobre llenos de papel pesado como el plomo, que serán un lastre para el común de los ciudadanos, aquellos que con su trabajo les llenan los bolsillos y les colman de parabienes. Como llegue a la Moncloa, el barbas prognatista siseanta, creo que se cambiará la sintonía del himno nacional por el sonido del afilador que antaño recorría las calles, por que no sacarán las tijeras, cizallas bien afiladas para recortar todo aquello que huela a negocio para los amiguetes. Claro que el medio jubilado no va a ser mucho mejor, irá al dictado de Angela "Paso de Oca" Merkel, intentando retrasar los hachazos un par de semanas, para que no se le acumulen los abucheos, broncas y pitadas. Que como aquí solamente se quiere vivir de rentas, apañados vamos. Supongo que el día que los sueldos se acerquen al coste del esclavismo medieval, se empezará a crear empleo y a crecer, pero desde cero es fácil crecer, faltaría.