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martes, 25 de junio de 2019

Bicefalia binaria.

El dos como base de las tecnologías de la informació y de la comunicación. El binomio 0 y 1 como base de toda la informática. Ese debe ser el origen disruptivo en el que se fundamenta nuestro sistema informáticao de tramitación electrónica de la contratación.
Ese gen binario se da bináriamente en lo que tocante a la gestión electrónica de la contratación electrónica a la que me enfrentro cada día. Es binario porque debemos trabajar con dos aplicacicones en paralelo que no están completamente integrada, dos que són estríctamentde de contratación pública, si nos extendemos a los dominios de lo económico, ya tenemos un triumvirato.
El gestor electrónico de contratos sigue a la caza del gestor del perfil del contratante, de la plataforma de servicios que nutre y da fe de los actos administrativos del procedimiento de contratación. Pero sigue lejos de atraparlo, con integraciones implementadas como los discretos remiendos que se ponen a una prenda para que siga siendo de utilidad sin revelar su ajetreado pasado.
¿Bicefalia? Si ya es binario, qué sentido tiene dicha palabra. Pues tiene un sentido cabal, ya que existe otro acto binario que socaba la coherencia y el sentido común de la contratación. La bicefalia se materializa en la existencia de dos números de expediente. ¿Dos? diréis asombrados. Pues sí, dos. El motivo de esta doble personalidad del expediente radica en la ausencia de integración de los dos anteriores aplicativos con el gestor económico-financiero que, en su inmensa sabiduría, otorga otro número de expediente, obviamente diferiendo del anterior, pero imprescindible para la facturación electrónica.
De dos en dos, se vive más sencillo y mejor.
Otra gota más que colma el vaso de la improvisación y la falta de recursos en el ya rebosante vaso de la contratación.

Ps.: Bueno, parece que en el 2020 daremos un paso hacia adelante y se acabó tanta dualidad. Al final, nos integran, como organización, dentro de un aplicativo que unifica todo lo anterior, lo complica, pero ya sabemos que solo hemos de utilizar una única plataforma. 
Hay que ser honesto y estar a la duras y a las maduras.

sábado, 6 de abril de 2019

Sorprendido.

Si esto, en lugar de ser un blog, fuese tuiter, esto sería un mini-hilo, vamos que son tres frases más de las que caben en un mensaje estandar de la red social de pajarito.

Esta semana hemos hecho la primera apertura de un procedimiento abierto simplificado desde la entrada en vigor de la obligatoriedad de la inscripción en los registros electrónicos de licitadores de las diferentes administraciones territoriales.

Como gestor, al ir conociendo los nombres de los licitadores, ninguno de los cuales conocía, me temía que esto tenía la pinta de tener que negociar en la Mesa la admisión de todas las ofertas, ya que intuía que ninguna de ellas estaría inscrita.

Pues para mi sorpresa, de los seis licitadores, cinco lo estaban. Lo cual me parece algo destacable en dos sentidos: uno, el interés de las empresas en estar registradas con todas las ventajas que supone tanto para licitador como para la administración; y, por otro lado, el trabajo de los funcionarios del registro, que parece que tramitan las altas con cierta celeridad.

Luego, en la Mesa hubo sus dimes y diretes respecto a ciertas circunstancias: la declaración responsable como acto de fe, pero algunos detalles del registro (DNI caducado) provocar casi una crisis y obligar a pedir subsanación. Siendo este un acto interno al que va asociada la apertura de la oferta de la documentación relativa a los criterios sometidos a juicio de valor, la inseguridad por parte de algún vocal sobre si abrir esta documentación o no, como si vulnerase algún derecho o por desconocimiento del funcionamiento de la herramienta digital.

Nota: es una bendición la tramitación electrónica de la presentación de ofertas y su apertura. Sin papeles. sin tener que hacer cola ante el registro y que se pase la hora (por el vicio de presentar a última hora) e instantáneo.

miércoles, 2 de mayo de 2018

Los estándares abiertos.

Bueno, ya estamos naufragando en la nueva LCSP y, sobre todo, en toda su vertiente electrónica. 
Ante tamaño cambio legislativo, tanto a nivel de texto y aplicación de este, como de las nuevas formas de trabajar, determinadas por la contratación electrónica, la praxis está resultando bastante complicada y los miedos venideros no hacen más que acrecentarse.
Concretando, estos miedos, de momento, se materializan a la hora de la recepción de las oferta por vía telemática y su necesaria y obligatoria presentación por esos canales y con la preceptiva firma digital o certificado digital.
Y es aquí donde comienzan los problemas y la realidad patea el culo de la ley, sobre todo, en el aspecto de los estándares abiertos y la compatibilidad de las aplicaciones.
Desde la entrada en vigor de la ley, hemos decidido que todas, absolutamente todas las ofertas, incluidas las relativas a contratos menores se hagan por vía telemática. Para ello, en pos de la simplificación tenemos dos herramientas: una para los menores (vía telemática, subiendo un único archivo, independientemente del formato) y otra para el resto, que permite la configuración de los sobres y su cantidad según el procedimiento.
Pues, desde entonces, cada vez que tenemos una licitación de un menor o la invitación a una serie de empresas, nos llegan correos y llamadas diciendo que no pueden firmar, que han enviado la oferta y que confirmemos su llegada, lo cuál no sucede a menudo. Desconocemos si la no llegada a la aplicación es culpa nuestra o del licitador.
Vamos a la cuestión. Se supone que las aplicaciones están diseñadas para que desde cualquier equipo y con cualquier navegador y las aplicaciones a éste integradas o ligadas, se pueda enviar una oferta. Pues no. Desde el servicio de atención al usuario de las aplicaciones, nos recomiendan que los envíos se hagan desde determinado sistema operativo y con determinados navegadores. La razón, el uso de JAVA en la aplicación de firma electrónica.
No podemos estar dependiendo de determinadas configuraciones, aplicaciones y navegadores. No podemos estar sin la información pertinente para poder guiar al licitador que se encuentra con un problema. Se han diseñado herramientas que se han probado en entornos estériles, los de preproducción, que no tienen nada que ver con los de los licitadores.
Nos han tirado a la arena contra los leones de la ignorancia están al acecho y sin más armas que tus propios conocimientos, si los tienes, y la paciencia de poder contactar con el SAU y que éste te pueda dar una solución.
No es más que un lamento, pero el problema es que es una gota en el mar de los lamentos que nos fruto del desamparo de aquellos que tendrían que haber puestos los medios para un cambio de esta magnitud.
Intentaremos sobrevivir en este naufragio total.