martes, 7 de mayo de 2013

Ancla de papel.

No sé, exactamente, que está sucediendo, pero en lo tocante a las TIC en mi administración, pero todo es muy raro.
La nueva estructura que concentra la asistencia en remoto, dejando un técnico de guardia, por si hay que poner o quitar algún equipo, y concentra las solicitudes de ayuda, no es la forma más ágil de gestionar todo lo relacionado con las TIC. Quizás, también era exagerado el número de técnicos que existían, pero ni tanto, ni tan calvo.
Pues para rematarlo, está el tema del parón de la gestión electrónica de los contratos, que afecta, supongo a la contratación electrónica.
El motivo, pues el más habitual de estos años, la disponibilidad presupuestaria, que hace que el despliegue previsto de la herramienta para poder realizar el paso de la administración de papel a la electrónica, se retrase sine die.
No sé el motivo real, puesto que el presupuestario me parece bastante peregrino, ya que se ha licitado últimamente toda la gestión TIC y había lotes para dar y repartir, pero parece que no se ha pensado en el desarrollo y extensión del gestor corporativo existente para las consejerías, al resto de sector público.
Yo presumo que es un tema de costumbres y de opacidad, con el ancla del papel, todo es más estable, está más controlado y, siempre, se puede echar un paso atrás.
Eso sí, como ha habido cambio de proveedor de telefonía móvil, pues renovación completa del parque telefónico, en lugar, yo que sé, de prever una cláusula que obligue a la liberación de dispositivos para ser utilizados ante un posible cambio de operador. A lo que hay que añadir, que se rumorea, una renovación de los equipos informáticos y de telefonía IP, como si esto fuese gratis.

viernes, 19 de abril de 2013

Un poco de literatura. Londres, años 60.

Bueno, aunque mayoritariamente en el blog me dedico a plasmar la penitencia que supone la contratación pública, hoy voy a hacer un paréntisis y voy a comentar un libro que acabo de leer.
El libro es Delitos a largo plazo (The long firm es el título original) de Jake Arnott.
En un artículo de prensa leí que Sherlock Holmes ya no estaba de moda. La frase hacía referencia a dos de los últimos autores que ocupan el primer plano en la novela negra inglesa, David Peace y Jake Arnott.
Del primero ya he reseñado su tetralogía Red Riding Quartet, simplemente brutal.
De Arnott acabo de terminar el primero de su trilogía. He de decir que no me ha decepcionado en absoluto.
El libro trata sobre los acontecimientos que rodean la vida de Harry Starks en los años 60, en Londres, entre el Soho y el West End.

lunes, 11 de marzo de 2013

Incompetencia, indecisión. Imprevisión, improvisación.

Ya sabemos de las dificultades que tiene la administración pública para reaccionar ante situaciones inesperadas provocadas por un hecho puntual y, cuando estas tienen incidencia sobre la contratación pública, como la ley supone mucho más un lastre que una ayuda.
La imprevisión es un lastre para la administración, que como ya he dicho se acentúa con una legislación restrictiva para afrontrar situaciones que no se vislumbraban. Del hecho de la imprevisión acabamos en el mal de la improvisación.
Entrando en el tema de la improvisación como mal de la administración, mal endémico de consecuencias catastróficas, sobre todo para las arcas pública, aunque no tanto para los bolsillos privados.
La improvisación surgida de la impresivión involuntaria, que la podríamos definir como aquella que no hay manera de intuir y que llega por una concatenación de sucesos, de diversa índole, que no podemos controlar, es disculpable, puesto que la inmediatez de algunos hechos, hace que esta sea la única manera de gestionar los acontecimientos y dar respuesta a un problema sobrevenido. El problema con esta improvisación es la indecisión, pero disculpable ante la imprevisión del hecho. Esta indecisión debida a la incapacidad de la persona que debe tomar la decisión, es la que puede provocar que el problema sea mayor de lo que es.

miércoles, 23 de enero de 2013

Omertà administrativa

Los últimos acontecimientos habidos en la administración en la que trabajo, me han llevado a acuñar este término, derivado de una actitud muy extendida en la Administración pública, el silencio.
No tiene nada que ver con la forma jurídica del silencio administrativo, que da o quita, según la conveniencia de la propia administración, sino a la costumbre de callar y guardar como oro en paño, como el tesoro de los incas, la información, que el mínimo sentido común, haría que fluyese como el Orinoco al Atlántico. Pues no, esta se queda atascada en las presa de las Tres Gargantas, estancada hasta que se libera por pura necesidad.

martes, 11 de diciembre de 2012

Apuntes sobre ineficiencias en la contratación.

Llevaba unos día barruntando sobre el tema de algunas ineficiencias en la contratación pública, puesto que tengo en las manos un procedimiento abierto pendiente de publicarse en dos de los tres diarios oficiales.
La ineficiencia viene ligada a los tipos de procedimientos existentes en el TRLCSP. 
Concretando, el hecho de publicar un mismo anuncio, o de contenido muy similar, entres diarios oficiales a la vez es de un absurdo total, cuando se trata de información redundante. Pues así es como nos encontramos cuando nos hallamos ante un contrato sometido a regulación armonizada, que se ha de publicar, siempre que no seas el Estado, en DOUE, BOE y el correspondiente diario oficial de la Comunidad o Diputación según sea la administración contratante. Esto sin contar con la omnipresencia de los perfiles del contratante.

jueves, 18 de octubre de 2012

¿Por qué lo llaman contratación cuando es subvención?

Ahora estoy metido en una de esas ocasiones en que se usa la ley para burlar a la misma ley burlada. Vaya, me ha quedado un poco confuso, pero es claro y diáfano. La transmutación de las subvenciones derivadas de convenios en contratos administrativos.
La cuestión es que hay una colaboración entre la institución para la que trabajo y ciertas patronales, que hasta el momento se había ido articulando de diferentes formas.
Este año, por motivos presupuestarios, ya sabemos como está el patio, no ha habido forma de articularlo mediante subvención o ves a saber como se hacía, que me ha caído el marrón en forma de contrato administrativo.
Dadas las fechas en las que estamos, octubre, no hay otra manera de hacerlo que mediante un contrato menor. Y en esas ando, hablando con los interesados, para ver como llegamos a exprimir al máximo lo que determina la ley, llegar al límite económico del contrato menor. Así, que nada, arreglándoles la oferta económica para que parezca algo legal y que la Intervención no vea como lo que es, una subvención a una patronal, ves a saber con qué intereses futuros y para quien.

miércoles, 15 de agosto de 2012

La reinserción como alternativa en la contratación.

Hacía ya un tiempo que no escribía nada por aquí. Los motivos dos: el no encontrar un tema que la experiencia del trabajo del día a día permitiese realizar una reflexión y la llegada súbita de trabajo, después de un tiempo de sequía laboral.

Como todos sabemos, la racionalización del gasto, vamos los recortes y tijeretazos, nos han llevado a abandonar un local que ocupaba un "ente" (sin tener personalidad jurídica, sí que tenía una diferenciación, sobre todo física, con el resto) del organismo en el que trabajo, a recolocar el personal con el mínimo de movimientos internos y readecuar espacios para ubicar al ente, pasando de más de 1.000 m2 a unos 300, si llega.

Todo esto con la planificación que caracteriza a la administración, mañana debe estar hecho. Con lo que en poco más de un mes se han tenido que resolver el contrato de alquiler y todos los de servicios que iban asociados al local que se desocupa, desaloja o abandona; contratar una empresa que te realice el traslado y pueda custodiar cierta cantidad de material y/o mobiliario y adecuar el espacio que han de ocupan en la nueva ubicación.